Nombre comercial de la empresa

No es lo mismo el nombre comercial que la razón o denominación social. Realmente a tu nuevo contacto no le importa el tipo de sociedad mercantil que tengas o para la que trabajes, o no debería. En muchas ocasiones la razón social es demasiado larga y pomposa, por eso muchas empresas optan por acortarlo y usar uno que sea más fácil de recordar, de ahí el nombre comercial, que será por el que te conozca todo aquel al que le diste una de tus tarjetas los clientes. ¡Dale una vuelta!

Nombre y cargo

Lo siguiente importante es que, aparte familiarizarse con el nombre comercial de tu empresa, tu nuevo contacto sepa cómo te llamas y que cargo desempeñas en ella. Si eres como Juan Palomo no te preocupes, lo descubrirán cuando hayan quedado satisfechos con tus servicios. Eso sí, ¡no falles!

Datos de contacto

Teléfono, e-mail, web, cuentas de redes sociales…. Las que consideres importantes y uses realmente, no te vuelvas loco poniendo si realmente no publicas contenido comercial en tus redes sociales. Una opción de “moda” es poner un código QR que guíe directamente a tu nuevo contacto a tu sitio web, tus instalaciones o donde tú quieras mostrarle. Sólo un consejo, cuidado lo que muestras, la primera imagen eres tú mismo, la segunda es tu tarjeta de presentación y las siguientes serán los elementos que vayas mostrando, es mejor tener pocos pero bien avenidos, que muchos descuidados, como una web antigua o no adaptada, entre otras cosas.

Conclusión

En una tarjeta con misión comercial es indispensable un logotipo. La mejor inversión que puedes hacer en tu negocio, aparte de tener buenos elementos y personal cualificado para desarrollar la producción por supuesto, es invertir en una identidad corporativa. Recuerda que es tu proyección ante los demás, la amortizarás en poco tiempo, es… Cómo decirte, es como un diamante, ¡tú diamante! Déjate aconsejar si no entiendes de joyas. No tengas miedo al color. En todos los negocios, queramos o no, predomina un color, ¡o muchos! Juega esa baza y únela a tu imagen de marca. En la memoria almacenamos y asociamos colores… ¿Recuerdas el color de la marca Coca-Cola? No pienses que estás anticuado por dar tarjetas que quizá no guarden, lo importante es que almacenen tus datos, muchas cosas las grandes cosas empiezan con otras pequeñas.