El Color CMYK

aspectos basicos CMYK

Algunos programas, por defecto, tienen preestablecido el modo RGB (rojo, verde y azul), este “formato de color” es válido para diseñar en entorno web y para las impresiones domésticas, pero nunca para imprenta. En artes gráficas, tanto para la impresión en offset como para la impresión digital, se trabaja en CMYK (cian, magenta, amarillo y negro). Todos los programas de edición y diseño permiten seleccionar el modo de color en el que se desea trabajar, punto principal a la hora de iniciar un diseño. Recomendamos elegir el “modo de color” al generar el nuevo documento. Debe saber que los colores cambian, las tonalidades no son iguales en RGB que en CMYK. Si no quiere sorpresas de última hora, ponga especial atención a esto.
Debe saber que los colores cambian dependiendo del entorno en que se vean, una fotografía o logotipo (por ejemplo) en color, no se verá igual en un monitor que en otro, ni tendrá los mismos valores en una impresora de color que en otra. Pero siempre se verá de la misma manera impreso en offset. Debe saber que muchas de las imágenes que se usan a la hora de diseñar están en RGB y hay que convertirlas al modo CMYK cuando se prepare el arte final.

 

La Resolución Sí importa

aspectos basicos 300

Toda imagen tiene su resolución. El tamaño óptimo de resolución para impresión es de 300 ppp. Photoshop es el programa por excelencia para dar (y tratar) la información acerca de la resolución de la imagen que se desea usar.

A la hora de imprimir dípticos, trípticos, flyers, tarjetas, catálogos… La resolución debe estar a 300 ppp. A menor resolución menor calidad de impresión. Esa es la razón de los trabajos pixelados, el archivo original no reúne las condiciones óptimas para impresión.
Sin embargo, a la hora de imprimir tamaños grandes como carteles en 70×100 o lonas, no es necesaria tanta resolución, la razón está estrechamente ligada con la agudeza visual en el ser humano. Cuanto más grande sea la impresión, menor resolución necesitará. Para los tamaños grandes con 150 ppp será suficiente.

¿Qué ha pasado?
¿Es posible imprimir con calidad esta fotografía a ese tamaño? La respuesta es no.
¿Por qué? Efectivamente, la fotografía modificada ya tiene 300 ppp, pero su anchura y altura se han reducido considerablemente.
¿Por qué? La imagen sigue estando compuesta por 873 x 1552 píxeles que se tienen que juntar más para conseguir que en cada pulgada haya 300 puntos. Es decir, mismos puntos en menos espacio. En un monitor la veríamos con nitidez a un tamaño de 30,8 x 54,75 cm. Pero si la quisiéramos imprimir en imprenta, su tamaño de impresión sería de 7,39 x 13,14 cm.
A la hora de imprimir dípticos, trípticos, flyers, tarjetas, catálogos… La resolución debe estar a 300 ppp. A menor resolución menor calidad de impresión. Esa es la razón de los trabajos pixelados, el archivo original no reúne las condiciones óptimas para impresión. Sin embargo, a la hora de imprimir tamaños grandes como carteles en 70×100 o lonas, no es necesaria tanta resolución, la razón está estrechamente ligada con la agudeza visual en el ser humano. Cuanto más grande sea la impresión, menor resolución necesitará. Para los tamaños grandes con 150 ppp será suficiente.

El sangrado y su importancia

BANDERAS

Aspectos básicos:

Nunca diseñe un trabajo sin dejar la imagen 3 mm. más grande del tamaño del documento.

 

 

 

 

 

 

También conocido como “la sangre de un documento”. Intentaremos explicarlo de manera sencilla con una publicidad en tamaño A-5. Hay diferencias entre el tamaño de diseño y el tamaño de impresión. Exactamente el diseño es 6 milímetros más ancho y otros 6 milímetros más alto que el formato final.

¿Por qué?
Las guillotinas en artes gráficas son muy precisas, la cuchilla corta justamente por donde el operario indica. Son muchas las ocasiones en las que el papel va impreso
en toda la superficie. Si la imagen (o texto) impreso van justamente “a ras” del documento, podríamos correr el riesgo de que a la hora de cortar, debido a pequeñas variaciones y/o tolerancias de la propia guillotina, aparezcan áreas blancas en el perímetro del propio papel, cosa que afearía el impreso.  Es por eso la recomendación de dar sangre a los documentos. Como una imagen vale más que mil palabras, observemos: El marco fucsia de la imagen de la izquierda muestra por dónde pasará la hoja de la guillotina; la de la derecha, es el resultado tras el corte.
Los 3 mm. de sangre, por tanto, desaparecen quedando la medida del documento final.

El PDF de alta calidad

Aspectos básicos:

Para una impresión profesional es necesario un PDF de alta calidad.

Independientemente del programa que se utilice para crear los diseños. Tenerlo en PDF de alta calidad asegura una calidad óptima de impresión. Tenerlo en baja calidad, nos permitirá su difusión de manera rápida por otras vías (web, correo electrónico…). El PDF, digamos que es una especie de archivo “universal” que se usa de manera tanto doméstica como profesional, cada uno adaptado al medio para el que fuese creado. Por eso en artes gráficas trabajamos con PDF de alta calidad, porque nos permite revisar el arte final (archivo) y detectar si tiene defectos técnicos.