Si eres tradicional, lo tuyo es  la Postal Navideña. Los textos escritos de puño y letra, no tienen precio. Las palabras salen directas del corazón.

WhatsApp se ha convertido en los últimos años en la forma más directa y personalizada de felicitar la Navidad. Con un click llegamos allá donde queramos, muchos tiran de copia-pega porque siempre hay alguien ocurrente que se curra un mensaje emotivo o una composición ingeniosa que todos queremos compartir. Con esta aplicación la imaginación no tiene límites: un vídeo, una nota de voz o un mensaje ingenioso, son capaces de llegar a los corazones más gélidos en estas fechas.

Felicitaciones animadas. Seguro que alguna te llegó ya el año pasado. Duendes y gnomos, bailando y cantando caracterizados con tu cara y la de tus amigos o familia. ¿Has observado la cara de los niños cuando ven a que Papá Noel o los mismísimos Reyes Magos se dirigen a ellos por su nombre?

Twitter limita la extensión del texto, pero no tu imaginación, ¡atrévete!

Facebook no tiene barreras. Los asiduos a esta red social puede que no tengan tiempo de ver todos los correos que reciben, pero siempre encuentran un hueco para ojear qué hacen, cómo están o dónde andan sus amigos y/o familiares que están lejos. Estén donde estén, llegarás a ellos por medio de una foto entrañable dedicada, un vídeo, un mensaje privado, o un simple emoticono.

Estés donde estés. Vivas donde vivas.

No dejes pasar la oportunidad de comunicarte con la gente que quieres.